Como sociedad nos encontramos en estado de confusión y esta situación genera un estado incertidumbre. Muchos nombres ha recibido este momento que atravesamos, algunos lo llaman tiempos confusos, otros VUCA (por sus siglas en inglés Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity), otros lo llaman coexistencia brutal. Pero al final del día lo cierto es que nuestras conversaciones están siendo impactadas.

 

Los temores del entorno son cotidianos hoy, miedo a perder el trabajo en medio de la situación, alto escrutinio de todo lo que se hace, sensación de pérdida o altas expectativas al cambio que se viene.

 

A partir de allí se plantean los retos de los grupos de liderazgo, sea en la familia, en el ámbito político o empresarial, la clave está en saber organizar todo alrededor de un propósito común al cual todos deben aportar, generar alineación y acuerdos que sean trascendentes para todos los actores.

 

Incorporar cambios transformacionales en nuestras vidas se hace necesario, a través de la información rápida y veraz; saber manejar las expectativas emocionales e inspirar empatía y oportunidad. Sólo así se supera la confusión y la desinformación, se minimiza el sentimiento de pérdida y se visualiza un propósito compartido.

 

Una vez, un experto en comunicaciones en Venezuela me comentaba que la noticia era como un frasco y correspondía al periodista llenarlo, si no respondíamos rápidamente y con la verdad, entonces el periodista llenaba ese frasco con especulación. Una frase que aplicaba a un entrenamiento de vocería de hace 10 años, hoy está más apegada a la verdad que en ese momento. La hipercomunicación hace que la botella se llene con especulación a mayor velocidad de lo que creemos (gracias a un mundo digital donde ya no podemos escapar de responder). Por eso tenemos que encontrar esas conversaciones que deseamos tener.

 

De allí la propuesta que desde EL PRIMER PISO impulsamos: una conversación que nos una en lo nuevo que tenemos que crear, que trascienda para alcanzar cosas extraordinarias y que alinee a los actores. Estamos convencidos que el desarrollo de las herramientas de comunicaciones se hace importante en el mundo actual, pero no herramientas de las tradicionales, si no de aquéllas que permitan construir, alinear y conectar. Que sean integrales y que nos marque el camino desde la iniciativa de APRENDE A HABLAR BIEN PARA CONECTAR CON OTROS hasta lograr que en una empresa se alcance esa visión de lograr que las conversaciones impulsen la alineación corporativa.