En el mundo corporativo todo el mundo habla de la moda de la gestión del cambio y cómo alinearse alrededor de un propósito es importante para gestionar adecuadamente la dimensión humana del proceso.

Ahora bien, ¿para una persona qué puede significar esto? La realidad es que el mundo competitivo sobre el cual nos movemos, con sus particulares características le da una gran oportunidad a la persona para que se adapte y haga realidad su propósito con mayor facilidad.

En estos ciclos tan cortos donde los procesos de cambio se aceleran y no da tiempo para que individualmente nos adaptemos, se hace necesario que las personas desarrollen una serie de habilidades que le permitirán ser más competitivos y más versátiles a la hora de llegar a la posibilitación de un propósito personal.

Estas habilidades a desarrollar muchas veces son vistas como un problema, pero en realidad es una gran oportunidad para aquellas personas que individualmente tienen ideas para lanzar emprendimientos. El asunto aquí es que muchas veces no sabemos cuál es el próximo paso a seguir para que esas iniciativas se concreten en un proyecto que, primero me realice como persona y luego me permita ser sustentable en el tiempo. Y aquí normalmente se quedan el 95% de las ideas creadas por los emprendedores.

Lo que sí es cierto es que la transformación humana siempre ha existido, lo que ha cambiado es la manera de llamarla y en estos momentos parece que pasó a convertirse en una disciplina asociada únicamente al cambio empresarial, al de las organizaciones. Pero el emprendimiento también tiene la necesidad de adaptarse para capturar las oportunidades del entorno. Y le lleva una gran ventaja al mundo corporativo: no tiene que pasar por el proceso burocrático de aprobaciones que implica el reescribir un negocio, pues la decisión de cambiar y de mejorar para adaptarse a ese contexto, la tiene él mismo.

La metodología que desde EL PRIMER PISO impulsamos, justamente ayuda a esas personas con iniciativas a que sus proyectos se posibiliten. Después de la iniciativa, entonces hay que revisar lo que quiero hacer, pasar por una sesión introspectiva donde se analizan los pro y contras de lo que quiero transformar. Aquí la iniciativa no la guardo en la gaveta o en el cajón perdido de la memoria personal. Se inicia la verdadera transformación humana a través de un programa completo que permite darle forma completa a la iniciativa.

Y al final, lo importante. La posibilitación colectiva, es cuando sí o sí esa iniciativa se hace realidad, la llevamos al campo de juego y se convierte en una realidad, sale al mercado y forma parte de la inteligencia colectiva. La volvemos negocio para la persona. Una oportunidad única para esos emprendedores que no saben cómo llevar adelante su idea.